
La primera jornada técnica del Grupo Operativo reunió a investigadores, técnicos y asociaciones de criadores para compartir los trabajos que se están desarrollando y analizar el impacto de la mamitis en la salud animal, la producción lechera y la rentabilidad de las ganaderías
El Grupo Operativo RUMI-CARE 360 celebró el pasado lunes, 19 de octubre, su primera jornada técnica, un encuentro online dedicado a presentar las principales líneas de investigación y los avances de un proyecto que busca mejorar la prevención, el diagnóstico y el control de la mamitis en las ganaderías de ovino y caprino lechero. La sesión reunió a representantes de las entidades participantes, investigadores y profesionales del sector para abordar una de las enfermedades que mayores consecuencias tiene sobre la salud de los animales, la calidad de la leche y la viabilidad económica de las ganaderías.
El encuentro online permitió conocer el trabajo conjunto que están desarrollando asociaciones, centros de investigación y entidades especializadas, combinando herramientas como la inteligencia artificial, la visión artificial, la termografía, el análisis diferenciado de células somáticas y la selección genética. El objetivo es avanzar hacia sistemas de detección más tempranos y precisos, capaces de facilitar la toma de decisiones y mejorar el manejo sanitario de los rebaños.
Durante la presentación se destacó la importancia de abordar la mamitis desde una perspectiva integral. Su aparición responde a múltiples factores, entre ellos los agentes patógenos, la morfología de la ubre, la respuesta inmunitaria, la predisposición genética y las condiciones de manejo y ordeño. Esta complejidad, unida a las dificultades para identificar los casos subclínicos, hace necesario desarrollar nuevas herramientas que permitan anticiparse a la enfermedad y reducir sus consecuencias.
Inteligencia artificial, termografía y nuevas herramientas de diagnóstico
Uno de los principales bloques de la jornada estuvo dedicado a la presentación del proyecto y sus avances técnicos. GESCAN, entidad encargada de dar soporte a la coordinación técnica del Grupo Operativo RUMI-CARE 360, intervino para presentar sus objetivos, las entidades participantes y las principales líneas de trabajo. A continuación, desde la Universidad de Córdoba se dieron a conocer los avances en el desarrollo de sistemas de visión artificial para analizar la morfología de la ubre mediante imágenes y vídeos obtenidos durante el ordeño. Estas tecnologías buscan automatizar la identificación individual de los animales y la valoración de determinados caracteres morfológicos, reduciendo el tiempo necesario para realizar las evaluaciones y aportando mayor objetividad a los programas de mejora.
También se expusieron las primeras experiencias de recogida de imágenes en ganaderías de ovino y caprino, así como los retos que plantea adaptar estas herramientas a las diferentes instalaciones y condiciones de manejo. Los investigadores trabajan actualmente en el entrenamiento de algoritmos que permitan procesar la información obtenida y relacionarla con los datos productivos, sanitarios y morfológicos de cada animal.
Por su parte, el Centro de Investigación y Calidad Agroalimentaria del Valle de los Pedroches (CICAP) abordó las posibilidades del recuento diferenciado de células somáticas como herramienta de diagnóstico. Frente al recuento total utilizado habitualmente en el control lechero, esta técnica permite distinguir diferentes poblaciones celulares relacionadas con la respuesta inmunitaria. El proyecto estudiará su aplicación en pequeños rumiantes para establecer criterios diagnósticos más ajustados a las particularidades de cada especie y raza.
Otra de las tecnologías presentadas fue la termografía infrarroja, que permite registrar variaciones de temperatura en la superficie corporal sin necesidad de contacto directo con el animal. Su aplicación al estudio de la ubre y los pezones, junto con la evaluación de indicadores relacionados con el estrés durante el ordeño, abre nuevas posibilidades para identificar alteraciones y complementar las técnicas de diagnóstico existentes.
La información generada mediante estos procedimientos se integrará progresivamente en modelos predictivos y herramientas digitales de apoyo a la toma de decisiones. Entre los próximos trabajos del proyecto se contempla la validación de estas tecnologías en ganaderías y el análisis de unas 5.000 muestras de leche, con el propósito de comprobar su utilidad en condiciones reales de producción.
Las asociaciones ponen el foco en las consecuencias de la mamitis
La segunda parte de la jornada estuvo dedicada a una mesa redonda en la que las asociaciones de criadores participantes compartieron sus experiencias y conocimientos sobre distintos factores que intervienen en la salud mamaria y sus consecuencias económicas.
Desde la Asociación Nacional de Criadores de ganado ovino selecto de raza Manchega (AGRAMA) se abordó la importancia de la morfología de la ubre en la producción lechera, la facilidad de ordeño y la vida productiva de los animales. Se destacó el papel de la calificación morfológica en los programas de selección y las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para mejorar este trabajo.
La Asociación Nacional de Criadores de raza caprina Florida (ACRIFLOR) centró su intervención en las rutinas de ordeño y en la necesidad de mantener unas condiciones adecuadas de higiene, manejo y funcionamiento de los equipos. Se recordó que las prácticas realizadas antes, durante y después del ordeño resultan determinantes para prevenir lesiones en los pezones y reducir el riesgo de infecciones.
Por parte de la Asociación de Criadores de raza caprina Payoya se profundizó en la interpretación del recuento de células somáticas y en las limitaciones que presentan los indicadores convencionales para conocer con precisión el estado sanitario de la ubre. La incorporación de nuevos métodos de análisis permitirá avanzar en la identificación de infecciones subclínicas y en el desarrollo de estrategias preventivas adaptadas a las características de cada raza.
La Asociación de Criadores de la raza ovina Merina de Grazalema (AMEGRA) analizó las consecuencias económicas de la mamitis en sus ganaderías, poniendo de manifiesto que las pérdidas van más allá de la reducción de la producción de leche. Los problemas sanitarios de la ubre también pueden repercutir en el crecimiento y la supervivencia de los corderos, los costes de reposición y la rentabilidad general de las ganaderías.
Finalmente, desde la Asociación de Criadores de cabras de raza Palmera se abordó la repercusión de la mamitis en la elaboración de quesos. Las alteraciones que provoca en la composición y las propiedades de la leche pueden traducirse en menores rendimientos queseros y dificultades durante los procesos de elaboración y maduración. Esta situación resulta especialmente relevante para las explotaciones que transforman su propia leche, donde las consecuencias económicas afectan tanto a la producción ganadera como a la actividad quesera.
Investigación aplicada a las necesidades de las ganaderías
La jornada concluyó con un espacio de intercambio entre ponentes y asistentes en el que se abordaron las posibilidades de aplicación de estas tecnologías en las explotaciones, así como los principales desafíos técnicos que todavía deben resolverse.
Desde RUMI-CARE 360 se destacó la importancia de mantener una colaboración estrecha entre los equipos investigadores, las asociaciones de criadores y las ganaderías participantes. La recogida de datos en condiciones reales y el conocimiento acumulado por los profesionales del sector serán fundamentales para desarrollar herramientas útiles, accesibles y adaptadas a los diferentes sistemas productivos.
Con esta primera jornada técnica, el Grupo Operativo RUMI-CARE 360 continúa avanzando en su objetivo de mejorar la resistencia y resiliencia frente a la mamitis en pequeños rumiantes. Una apuesta por la investigación aplicada que busca reducir las pérdidas económicas, optimizar el uso de tratamientos, mejorar el bienestar animal y reforzar la competitividad de las ganaderías, contribuyendo al mismo tiempo a la conservación y al futuro de las razas autóctonas.
Sobre RUMI-CARE 360
El Grupo Operativo RUMI-CARE 360 está integrado por cinco asociaciones de criadores de razas autóctonas —Florida, Payoya, Palmera, Manchega y Merina de Grazalema— y las entidades GESCAN y CICAP, con la participación de equipos de investigación especializados. El proyecto desarrolla un enfoque multidisciplinar para mejorar la prevención y el control de la mamitis mediante herramientas de diagnóstico avanzado, inteligencia artificial, optimización del ordeño y selección genética.
